VITAMINAS FACIALES

¿Qué son las Vitaminas faciales?

Es una excelente técnica si deseas realizar un procedimiento intensivo para prevenir el envejecimiento cutáneo ya que aumentamos la cantidad de ácido hialurónico en la piel que con el paso del tiempo va disminuyendo.

La hidratación con ácido hialurónico no reticulado y vitaminas se utilizan para mejorar la textura, grosor y brillo cutáneo, el procedimiento consiste en colocar en la dermis una combinación de ácido hialurónico, vitaminas, antioxidantes, aminoácidos y minerales, utilizando micro-inyecciones o con la técnica de microneedling, gracias a este tratamiento se consigue la hidratación profunda de la piel, cubriendo así las carencias que pudieran apreciarse en una piel envejecida. También ayuda a mantener por más tiempo otros procedimientos.

¿En qué consiste el tratamiento?

Es un tratamiento ambulatorio, se realiza con anestesia tópica para disminuir cualquier molestia y se puede realizar 2 o 3 veces al año. El microneedling es una forma más eficiente de colocar sustancias activas directamente en el sitio donde se necesitan. Este tipo de tratamiento se realiza en aquellos momentos en que la hidratación dérmica se hace más necesaria, como por ejemplo después de exposiciones prolongadas al sol, frío, viento o lluvia, o tras la práctica de deportes al aire libre.

El ácido hialurónico atrae gran cantidad de agua, estimula la formación de colágeno y elastina, y tiene además un gran poder antioxidante bloqueando los radicales libres. El número de sesiones varía según el estado de la piel, pero se suelen realizar de dos a cuatro sesiones, separadas cada una de ellas por 15 a 21 días. Posteriormente pueden realizarse sesiones de mantenimiento cada tres meses.

Es un tratamiento seguro y su efectividad se percibe desde la primera sesión.

¿Qué hay que tener en cuenta para realizar el tratamiento con Vitaminas Faciales?

Antes de iniciar el tratamiento con vitaminas faciales es necesario realizar una limpieza profunda y un desengrasado de la piel. A continuación se aplica una crema anestésica para que disminuya la sensibilidad superficial de la zona. Posteriormente se procede a la microinfiltración intradérmica (infiltración en la piel con un dermapen) de ácido hialurónico y vitaminas en la región a tratar: cara, cuello o escote.

Se finaliza el tratamiento aplicando unas criomascarillas estériles que, además de aportar sensación de bienestar, evitan la formación de rojeces y hematomas en caso de que los hubiese.

Después de la sesión se puede hacer vida normal.