BOTOX PARA EL TRATAMIENTO DEL BRUXISMO O HIPERTROFIA DE MÚSCULOS MASETEROS

¿Qué es el músculo masetero?

El músculo masetero es uno de los músculos faciales que interviene en la masticación. En ocasiones, por diversas causas, su masa muscular aumenta, ocasionando lo que se conoce como hipertrofia de masetero. Este aumento de los maseteros produce a menudo una anatomía facial más robusta o cuadrada, con una mandíbula prominente.

Su presentación es multifactorial, estando relacionada con bruxismo y trastornos de la articulación temporomandibular. El Bruxismo se caracteriza por rechinar los dientes y apretar la mandíbula siendo las dos características principales de esta condición, que pueden tener lugar tanto de día como al dormir. Las consecuencias más comunes del Bruxismo son dolor de cabeza y tensión facial.

¿En qué consiste el tratamiento?

La aplicación de Botox en el músculo masetero ha probado ser una excelente herramienta para ayudar a combatir el bruxismo, evitando la contracción excesiva del músculo masetero y por lo tanto su hipertrofia o aumento de tamaño. Además, al relajar parcialmente el músculo, conseguimos que el contorno facial sea menos prominentes y de esa forma el rostro se suaviza y se consigue una mejoría estética.

El procedimiento es ambulatorio, no requiere anestesia, no es doloroso y su efecto es inmediato en muy pocos días.

Cuando el Botox es inyectado en el músculo responsable del rechinamiento o músculo masetero se reduce su contracción. Sin embargo, en ningún caso la aplicación del Botox afecta el habla, ni la correcta masticación de los alimentos. La mayoría de los pacientes experimentan los beneficios del Botox al cabo de 3-4 días de la aplicación, con un alivio total de los síntomas asociados al bruxismo, este tratamiento tiene una duración entre 4 y 6 meses.